San Diego, CA — Activistas, educadores y profesionales de la salud mental expresan preocupación por los posibles efectos emocionales en menores que han presenciado recientes arrestos realizados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) cerca de escuelas.
Uno de estos incidentes ocurrió el miércoles pasado en Encinitas, donde una niña fue grabada llorando mientras su padre era arrestado. En el video también se observa a la madre intentando evitar que el hombre fuera subido a un vehículo por los agentes. El hecho tuvo lugar a solo dos cuadras de una escuela primaria.
La supervisora del Condado de San Diego, Terra Lawson-Remer, compartió el video en redes sociales y expresó su rechazo al operativo.
“Las familias nunca deberían encontrarse con agentes enmascarados en vehículos sin distintivos cuando van a clase. Debemos unirnos como líderes locales para exigir que ICE se mantenga alejado de las escuelas y las iglesias”, dijo Lawson-Remer.
Educadores y defensores de los derechos de los estudiantes también han manifestado su preocupación por el efecto que estas acciones pueden tener en los menores.
Marisol Ramírez, vocera del grupo Educadores por la Raza, comentó: “Nuestros estudiantes están siendo atacados emocionalmente y psicológicamente. Que tiene un daño que será por toda la vida. Se le están arrebatando a sus padres un vínculo primordial, lo que es en la niñez de uno de nuestros estudiantes”.
La psicóloga Martha Muñoz, quien trabaja principalmente con familias migrantes, coincide en que estos eventos pueden tener consecuencias significativas en la salud mental de los menores.
“Van a adolecer de eventos de ansiedad, que es lo más típico después de un evento traumático. Ataques de pánico y puede llegar a depresión, este a depresiones muy serias”, dijo Muñoz.
Según la especialista, el impacto emocional no se limita únicamente a los hijos de las personas arrestadas. Incluso los menores que presencian estos hechos, aunque no conozcan directamente a los involucrados, pueden verse afectados.
“Están expuestos a un evento de agresión. Va a haber un impacto de estrés muy fuerte en la persona y puede ocasionar también un evento traumático”, añadió Muñoz.
Muñoz también advierte sobre los riesgos a largo plazo si los menores no reciben apoyo emocional adecuado: “Me temo que pudieran incrementar los índices de suicidio entre los adolescentes”, opinó.
La psicóloga indicó que ha trabajado con casos en los que los niños han desarrollado temor de ir a la escuela por miedo a que sus padres no estén cuando regresen.
“Cuando tú estás viendo lo que está pasando, aunque le esté pasando a otra persona y que tú sabes que tú también estás en factor de riesgo, obviamente que te va a generar una especie de ansiedad porque no sabes si te puede pasar de repente. Todo esto está causando muchísima ansiedad”, mencionó Muñoz.
Muñoz recomienda a los padres mantener conversaciones abiertas con sus hijos sobre estos temas, para poder detectar señales de angustia emocional y, si es necesario, buscar ayuda profesional.


