San Diego, CA – La economía de San Diego depende en gran medida del sector de la hospitalidad, con hoteles, restaurantes y centros de entretenimiento que atraen a 28 millones de turistas anualmente, generando miles de millones en ingresos. Sin embargo, muchos trabajadores de este sector afirman que sus salarios apenas les permiten sobrevivir.
Bridget Browning, presidenta del Sindicato de Hoteleros, señala que San Diego ocupa el segundo lugar en ganancias por turismo en Estados Unidos, superado solo por un destino. A pesar de esto, “los dueños nunca están satisfechos” con sus ganancias.
Genoveva Aguilar, vicepresidenta de la Unión de Ganaderos y Seguridad, describe la difícil situación de los trabajadores: “La realidad es que a muchos de nuestros trabajadores ya no les alcanza ni para pagar la renta, y los que pueden cruzan a Tijuana y viven allá, porque aquí no pueden. La renta está muy alta y no es justo. No es justo para el trabajador porque se pierde mucho tiempo en ir y venir”.
Ante esta problemática, el concejal Sean Elo-Rivera ha propuesto un aumento del salario mínimo para estos trabajadores, elevándolo a $25 por hora. Este plan se aplicaría a hoteles con más de 150 habitaciones, parques de diversiones y centros de eventos como Petco Park, Pechanga Arena y el Centro de Convenciones.
Browning enfatiza que la mayoría de los trabajadores actualmente ganan entre $17 y $21 por hora, lo cual considera “muy poco”. Argumenta que la industria turística recibe $50 millones anuales en impuestos para su promoción, y “si vamos a invertir 50 millones de dólares en una industria, debe ser una industria que crea buenas (condiciones)”.
El aumento salarial sería gradual, comenzando en $19 por hora en 2026 y alcanzando los $25 en 2030. Aguilar expresa la motivación detrás de esta iniciativa: “Estamos buscando una mejor calidad de vida para nuestros trabajadores. Nuestros trabajadores hacen muy poquito dinero y básicamente sostienen esta ciudad para que sea tan bella como es”.
La Association California Hotel and Lodging, que representa a líderes de la industria, advierte que un aumento salarial podría incrementar los costos y, potencialmente, reducir la cantidad de empleos.


