San Diego, CA – Septiembre es el “Mes de la prevención del suicidio”, un tema que impacta a familias de todo el país y que afecta de manera desproporcionada a jóvenes latinos en California. Una madre de San Diego comparte su historia, y los expertos explican qué se puede hacer.
Esa es la realidad para miles de personas en todo el país. Actualmente, en su prevención, una madre alza la voz para que otros no pasen por el mismo dolor.
“Ya lo perdí, ya se me fue, y nunca más lo volveré a ver”, lamenta Eunice Ríos.
Eunice Ríos, madre de una víctima, vive con el dolor de haber perdido a su hijo, Salvador Ríos. Un joven que, según ella, parecía feliz, pero luchaba en silencio.
“Y a las 12 de la noche, su papá me habló. Que se había colgado”, añade Ríos.
El suicidio es la segunda causa de muerte entre jóvenes de 10 a 24 años en California. En todo el país, más de 49 mil personas perdieron la vida por esta causa en 2023, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades.
California es el segundo estado con más muertes. Y expertos dicen que para migrantes e hispanos, el estrés económico, el idioma y el miedo a pedir ayuda son factores que aumentan el riesgo.
El doctor Chris Burton, de Bienestar Estudiantil en la Universidad de San Diego, subraya que “el elemento más importante de la prevención del suicidio es construir una cultura de esperanza, comunidad y conexión”.
Ante esta situación, universidades como la de San Diego están tomando acción. A través de su campaña “Año del Bienestar”, ofrecieron entrenamiento para enseñar a los estudiantes a reconocer señales de alerta y brindar apoyo a sus compañeros. Recursos que expertos dicen son cruciales para prevenir más tragedias.
El Dr. Burton explica que esto “incluye los riesgos para los estudiantes universitarios. Y por eso es una preocupación para las universidades en Estados Unidos. Y todas las universidades se esfuerzan por crear oportunidades para que los estudiantes se conecten y desarrollen habilidades para apoyarse mutuamente”.
Aunque su ausencia deja un vacío, Eunice comparte su historia para que otros padres e hijos hablen, y nadie más tenga que vivir este dolor.
“Lo único que les digo que busquen ayuda cuando se sientan de esta manera, porque es lo más feo que una madre puede vivir”, aconseja Ríos.
Si usted o alguien que conoce necesita ayuda, puede llamar o enviar un mensaje de texto al 9-8-8. El servicio está disponible las 24 horas, en inglés y español.


