Tijuana, BC – Una nueva polémica sacude a la Penitenciaría de La Mesa, en Tijuana. En un video transmitido en vivo por redes sociales, tres mujeres internas lograron mostrar el interior de su celda, evidenciando la falta de control sobre el uso de teléfonos celulares dentro del penal, donde supuestamente existen inhibidores de señal instalados desde hace más de una década.
Fue una transmisión en vivo de ocho minutos que rápidamente se volvió viral. En las imágenes, difundidas por la página Baja California sin Censura, las jóvenes aparecen hablando directamente a la cámara, asegurando estar transmitiendo desde “el mero macizo, el cereso La Mesa”. Durante la grabación, las internas interactúan con los comentarios del público, muestran su celda e incluso su comida.
“Esta es la suculenta comida del penal La Mesa”, dice una de ellas mientras muestra un plato improvisado, confirmando que el video no fue grabado previamente, sino que realmente se trataba de una transmisión en tiempo real.
El hecho desató una ola de críticas y cuestionamientos hacia el sistema penitenciario de Baja California, especialmente por la aparente ineficacia de los equipos diseñados para bloquear las señales de telefonía celular dentro de la prisión.
Tras la difusión del video, el Gobierno de Baja California informó que se inició una investigación formal. El secretario general de Gobierno, Alfredo Cárdenas, confirmó que el director del penal fue separado del cargo hace tres semanas, como parte de las acciones emprendidas para esclarecer los hechos.
“Se separó del cargo hace tres semanas el director del penal, y las investigaciones las está haciendo la Secretaría Anticorrupción”, declaró Cárdenas.
La Penitenciaría de La Mesa fue el primer centro de reclusión en México en instalar inhibidores de señal celular. En 2011, el gobierno estatal destinó 20 millones de pesos para la adquisición de 23 aparatos de tecnología israelí, con la intención de evitar que las comunicaciones móviles fueran utilizadas para extorsiones o delitos desde el interior del penal.
Sin embargo, el avance tecnológico ha dejado obsoletos esos equipos. Así lo reconoció la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, al señalar que los inhibidores instalados hace más de diez años ya no son capaces de bloquear redes modernas.
“Esos aparatos con los que contaban, digamos que ya la tecnología ha ido avanzando. Hay 5G, y ya no lo inhibe el aparato que se tenía”, explicó la gobernadora.
El caso no es aislado. En redes sociales circulan más grabaciones supuestamente hechas desde el interior de los penales de La Mesa y El Hongo, en Tecate. En uno de ellos incluso se aprecia una televisión dentro de una celda, lo que refuerza la sospecha de que el control de dispositivos electrónicos es insuficiente.
El propio secretario general de Gobierno admitió que será necesario reforzar la supervisión.
“Hay que reforzar los filtros. Si las internas tienen un aparato, lo van a usar”, reconoció Cárdenas.
Durante la cobertura del caso, se comprobó que actualmente es posible utilizar un teléfono celular a pocos metros de la penitenciaría. Lo que antes era una zona sin señal, hoy muestra la vulnerabilidad de un sistema que no se ha actualizado desde 2011.
Por ahora, no existe un programa definido de inversión para renovar la tecnología de inhibición, a pesar de la evidencia de que los actuales sistemas ya no funcionan.
El episodio ocurrido en la penitenciaria de Tijuana pone sobre la mesa un tema urgente: La necesidad de modernizar la infraestructura penitenciaria y revisar los mecanismos de control tecnológico.


