Tijuana, BC – Mientras las autoridades destacan avances en la reducción de homicidios en Tijuana, la violencia continúa cobrando vidas, incluso la de quienes trabajan para combatirla. La noche del pasado miércoles, un agente de la Policía Municipal fue asesinado al llegar a su domicilio, un hecho que pone en evidencia la complejidad de la seguridad en la ciudad.
En septiembre de 2025, Tijuana registró una disminución en homicidios violentos. Según la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana, comparado con las 161 muertes registradas en el mismo mes de 2024, este año se contabilizaron 105 homicidios, un promedio de 3.5 por día.
José Alejandro Avilés Amezcua, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana Tijuana informó que “se han logrado números históricos, tenemos más de 10, 944 detenidos en lo que va de la administración, 766 armas aseguradas, cada arma significa un riesgo potencial de un homicidio”.
A pesar de estos datos alentadores, la violencia sigue presente en las calles de Tijuana, dejando claros contrastes entre cifras y percepción ciudadana.
El primer día de octubre terminó con la trágica muerte del agente Jorge Robledo Hernández, quien recibió un disparo al llegar a su domicilio. La Secretaría lamentó el fallecimiento y confirmó la detención de un sujeto identificado como Jorge Julián, presuntamente involucrado, junto con otras tres personas, en el homicidio.
“Pero sostienen que los números van a la baja. Cuando ves números, habrá que revisar si se maquilla el muerto, si se pone desaparecido por homicidio, habrá que ver con detenido análisis”, mencionó Edgardo Flores Campbell, del Comité Ciudadano de Seguridad Pública.
El Comité Ciudadano enfatiza que la tranquilidad no puede medirse únicamente con estadísticas; la percepción de inseguridad continúa siendo relevante para los ciudadanos.
Para reforzar la seguridad, este fin de semana arribaron 97 efectivos de las fuerzas especiales del ejército, focalizados en las colonias con mayor incidencia delictiva como La Presa y Sánchez Taboada.
El Observatorio Social de Baja California presentó su estudio trimestral sobre inseguridad, señalando que, aunque disminuye el nivel de victimización en algunas delegaciones, otras áreas como San Antonio, Playas de Tijuana y Playas de Rosarito muestran dinámicas de riesgo distintas.
“Disminuye el nivel de victimización en estas delegaciones y está aumentando en San Antonio, Los Buenos, Playas de Tijuana y en el municipio Playas de Rosarito“, dijo Ismael Plascencia, coordinador del Observatorio Social en Baja California.
Aunque las cifras oficiales reflejan una reducción en homicidios, los hechos violentos recientes dejan claro que la seguridad continúa siendo un desafío tanto para las corporaciones como para la ciudadanía. La muerte de un policía municipal deja en evidencia que detrás de los números hay riesgos reales y vidas humanas afectadas.
El balance entre estadísticas y percepción ciudadana sigue siendo un reto para las autoridades, quienes buscan consolidar estrategias que garanticen la seguridad en toda la ciudad, mientras la violencia deja un recordatorio diario de que el problema aún persiste.


