San Diego, CA – La comunidad continúa conmocionada tras el ataque ocurrido en el Centro Islámico de San Diego, donde autoridades permanecieron durante horas procesando la escena e investigando lo sucedido.
“Esta es la peor pesadilla para una ciudad y una comunidad,”
dijo el jefe de la policía de San Diego, Scott Wahl.
De esa manera, Wahl describió el ataque mortal ocurrido el lunes por la mañana.
“Nadie en nuestra ciudad debería vivir con miedo por su identidad, su fe o su lugar de aprendizaje”.
Poco antes de las 9 de la mañana, la policía de San Diego recibió una llamada de una madre reportando que su hijo había escapado de casa. Mientras hablaban con ella, las autoridades determinaron que podría existir una amenaza mayor.
“Varias de sus armas habían desaparecido, al igual que su vehículo y su hijo,” explicó Wahl.
La madre también informó que el joven estaba acompañado de otra persona y que ambos vestían ropa camuflaje.
“La madre creía que su hijo tenía intenciones suicidas, pero la información adicional nos llevó a pensar que existía una amenaza mayor que debíamos considerar,” añadió Wahl.
Con ayuda de tecnología, investigadores lograron rastrear el vehículo en el área de Fashion Valley. Como medida preventiva, oficiales fueron desplegados dentro del centro comercial y también en Madison High School, donde asistía uno de los jóvenes.
Sin embargo, las autoridades no lograron ubicarlos antes de que ocurriera la tragedia.
Más de 150 oficiales respondieron al operativo.
“Recibimos la llamada aproximadamente a las 11:43 de la mañana reportando un tirador activo en el Centro Islámico,” señaló Wahl.
Cuando los oficiales llegaron a la escena encontraron a tres víctimas fallecidas. Una de ellas era un guardia de seguridad del centro.
El guardia fue identificado como Amin Abdullah por el Council on American-Islamic Relations. Autoridades describieron a Abdullah como un héroe, asegurando que sus acciones ayudaron a salvar vidas durante el ataque.
Mientras agentes ingresaban al edificio en búsqueda de los sospechosos, también recibieron reportes de disparos contra un jardinero en otra área cercana.
A pocas cuadras del lugar, autoridades localizaron a los dos sospechosos dentro de un vehículo con heridas de bala. Los jóvenes, de 17 y 18 años, fueron declarados muertos en la escena. Investigadores determinaron que las heridas fueron autoinfligidas.
“Esta mañana lo vi subiéndose al vehículo… incluso saludó con la mano,” relató el vecino Ted Zelaya.
Zelaya, vecino de uno de los presuntos sospechosos, dijo que jamás imaginó que horas después el joven estaría involucrado en un tiroteo mortal.
“Increíble. No puedo creerlo mientras estamos aquí,”
agregó Zelaya.
El director del Centro Islámico de San Diego dijo que la comunidad permanece de luto tras un acto de violencia que nunca imaginaron experimentar.
“Mi comunidad está de luto. Esto es algo que nunca esperábamos que ocurriera,”
afirmó Taha Hassane, director del Centro Islámico de San Diego.
La policía continúa investigando qué motivó el ataque. Hasta el momento, autoridades no han revelado oficialmente las identidades de las víctimas ni de los sospechosos. El alcalde Todd Gloria anunció además que habrá una mayor presencia policial en iglesias y centros religiosos en toda la ciudad.

