
Chula Vista, CA – En el corazón de cada jugador hay un motivo, una historia, un impulso que los hace correr, esforzarse y darlo todo. Pero hay historias que van mucho más allá de la competencia. Ximena García, una niña de nueve años que no solo juega fútbol, sino que también rinde homenaje a alguien muy especial cada vez que pisa la cancha.
Ximena es jugadora de la Liga Nido Águila de Chula Vista, y lo que más la distingue no son solo sus goles o su velocidad, sino el número que lleva en su espalda: el 25. Ese número, que para muchos podría ser solo una cifra más, para ella lo significa todo. Es un tributo a su prima Alitza, quien partió demasiado pronto, pero cuya memoria sigue viva en cada jugada de Ximena.
A pesar de su corta edad, su historia es un recordatorio de que el deporte es mucho más que un juego. Es una forma de honrar a los seres queridos, de mantener viva su memoria y de encontrar en cada partido una razón para seguir adelante.

