SAN DIEGO — Un nuevo reporte del Condado de San Diego detalla varias preocupaciones relacionadas con la atención médica y la salud dentro del Centro de Detención de Otay Mesa.
La inspección, realizada el 12 de junio, encontró que en general el centro cumplía con la mayoría de los estándares recomendados. Sin embargo, el informe señala que una persona pasó 18 meses sin recibir un dispositivo médico que necesitaba y que no había vacunas disponibles al momento de la visita.
El Condado también reportó dos casos de tuberculosis que, según el informe, no fueron comunicados directamente a Salud Pública por el personal médico del centro. Las autoridades indicaron que se enteraron a través de una empresa externa que realizaba pruebas.
CoreCivic, empresa que opera el centro, respondió que la inspección encontró que las instalaciones cumplían con la mayoría de los estándares de salud y atención médica. La compañía aseguró que revisó las recomendaciones y reforzó procedimientos para mejorar la comunicación con las autoridades de salud pública.
El Condado había intentado inspeccionar las instalaciones en febrero, pero se le negó el acceso. Tras una demanda, un juez federal determinó en junio que Salud Pública del Condado tenía autoridad para realizar la inspección.
El Condado asegura que continuará con el proceso legal para buscar garantizar su capacidad de realizar futuras inspecciones.

