México se ha consolidado como el principal país de América Latina en nuevas solicitudes de refugio, según el informe más reciente sobre desplazamiento forzado de las Naciones Unidas. Este cambio refleja una transformación en los flujos migratorios de la región: miles de personas que antes veían a México únicamente como un paso hacia Estados Unidos ahora buscan establecerse de manera permanente, mientras escapan de la violencia, la persecución o las crisis humanitarias en sus lugares de origen.
México deja de ser un país de tránsito
Hace dos años, Esmith Polanco abandonó Venezuela con la intención de llegar a Estados Unidos. Sin embargo, las restricciones para solicitar asilo en la frontera estadounidense cambiaron su destino.
“Nunca pensé salir de mi país, pero la crisis que me tocó era muy fuerte y ya me tocó”, relató.
Actualmente, Esmith se encuentra en proceso de obtener el reconocimiento como refugiada en México, donde espera construir una nueva vida y reunirse con sus hijas.
“No conozco todo México, pero me quedo en Tijuana, me falta el refugio.”
De acuerdo con el último reporte de las Naciones Unidas, México ha dejado de ser principalmente un país de tránsito para convertirse en el principal receptor de nuevas solicitudes de asilo o refugio en América Latina.
Miles buscan comenzar una nueva vida
La Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) indica que una parte significativa de quienes llegan al país ya no tiene como objetivo continuar hacia el norte, sino integrarse a la sociedad mexicana.
La mayoría busca quedarse
Belém Barrera, representante de ACNUR en Tijuana, explicó que un gran número de las personas atendidas expresa su intención de permanecer en México.
“En el acompañamiento que brindamos en los procesos de integración, más del 60% de las personas manifiestan su intención de quedarse en el país, dando una oportunidad a México para acogerlos e integrarse efectivamente.”
Las principales nacionalidades que solicitan refugio en México provienen de Honduras, Haití, Cuba, Venezuela, El Salvador y Guatemala.
Los procesos aún representan un desafío
A pesar del creciente número de solicitudes, las organizaciones que apoyan a personas refugiadas advierten que los tiempos de resolución siguen siendo uno de los principales obstáculos.
En algunos casos, los procedimientos pueden extenderse hasta dos años, lo que limita el acceso a derechos y oportunidades laborales.
Claudia Portela, administradora del Proyecto Salesiano, explicó las consecuencias de estos retrasos.
“Al no tener la tarjeta que le otorga su condición, no puede tramitar un RFE ni acceder al seguro social, lo que le impide obtener un trabajo formal.”
La falta de reconocimiento oficial también dificulta el acceso a otros servicios y programas de integración.
¿Quién puede solicitar refugio en México?
La Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político establece que cualquier persona extranjera que se encuentre en territorio mexicano puede solicitar la condición de refugiado cuando considere que regresar a su país representa un riesgo para su vida, su libertad o pueda ser víctima de persecución.
Este marco legal permite brindar protección a quienes huyen de conflictos, violencia o graves violaciones a los derechos humanos, consolidando el papel de México como uno de los principales países de acogida en la región.
El desafío ahora, coinciden organismos internacionales y organizaciones civiles, es fortalecer la capacidad institucional para responder con mayor rapidez a un número creciente de personas que buscan reconstruir su vida en territorio mexicano.
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