El Cajon, California — Activistas y miembros de la comunidad se concentraron afuera del supermercado Manolo, en El Cajon, así como en negocios cercanos, para compartir información sobre cómo actuar y qué derechos tienen las personas ante la presencia de agentes de ICE.
“Para que aprendan cómo defenderse en caso de que ocurra una detención contra ellos o contra sus familiares”, dijo Reina Campos, residente de El Cajon.
La jornada comunitaria ocurrió después de que, el pasado domingo, agentes de ICE ingresaran al supermercado Manolo durante un operativo en busca de una persona, mientras clientes realizaban sus compras. La presencia de los agentes fue confrontada por activistas, vecinos y empleados del establecimiento.
Residentes aseguran que, desde ese momento, algunas personas han cambiado sus rutinas por temor a encontrarse con agentes de inmigración.
“Ya no quieren ir a las tiendas, no quieren salir, no están haciendo una vida normal porque están aterrorizados. Eso tiene que terminar porque ya no podemos hacer una vida normal como antes”, dijo Campos.
Activistas aseguran que la presencia de ICE en un negocio frecuentado principalmente por la comunidad hispana ha incrementado la preocupación entre residentes, especialmente ante reportes recientes de operativos migratorios en distintas partes del país.
“Es en este contexto que la comunidad, al ver imágenes o situaciones donde su familia pudiera estar en riesgo, tiene una reacción de mucha más precaución y mucho más miedo”, dijo Adriana Jasso, integrante de Unión del Barrio.
Una de las voluntarias que participó en la jornada aseguró que varios residentes y dueños de negocios le comentaron que continúan observando la presencia de agentes de ICE en la comunidad.
“Los dueños de negocios nos dijeron que ICE está en la comunidad y que han arrestado a algunos de sus empleados. Lo más triste es que los clientes normalmente se alejan de las personas que están repartiendo volantes. Ellos se acercaron a nosotros diciendo: ‘Por favor, ayúdennos. Nos están aterrorizando’”, dijo Gretel Rodríguez, voluntaria.
Rodríguez aseguró que pudo observar directamente el nivel de preocupación entre los residentes durante la jornada informativa.
“Incluso tuvimos personas que se acercaron a nosotros desde sus carros en el supermercado diciendo: ‘Escuché que están apoyando a la comunidad. ¿Puedo recibir un volante?’ La información se está difundiendo incluso en el poco tiempo que hemos estado aquí. Me preocupa que este vecindario esté siendo aterrorizado”, dijo Rodríguez.
Por su parte, Jasso reconoció que el miedo existe, pero destacó la importancia de la organización comunitaria para enfrentar este momento.
“La importancia de protegernos entre nosotros, porque nadie más nos va a proteger. En números está el poder. En la unidad está nuestra esperanza de sobrevivir estos momentos difíciles”, dijo Jasso.
Activistas y miembros de la comunidad aseguran que continuarán visitando vecindarios para informar a los residentes sobre sus derechos y recordarles que no están solos.

