
En las primeras dos semanas de operación del albergue “México te abraza” en Tijuana, creado exclusivamente para migrantes deportados, son pocas las personas a las que han atendido, la mayoría opta por abandonar este albergue y recurre a los tradicionales de la sociedad civil.
En este espacio creado por el Gobierno Federal de México para atender hasta dos mil migrantes, se les ofrece servicios de atención médica, psicológica, además de la afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social, trámite de su identificacion oficial, INE, bolsa de empleo (es lo que se anuncia),
Pero no es lo que experimentó un migrante originario de Puebla, deportado después de vivir 22 años en Estados Unidos, decidió abandonar este albergue y buscar refugio en la Casa del Migrante.
“Tal vez la presidenta dice si va a hacer esto, el INE te va ayudar, te vamos a sacar tu RFC, te vamos a buscar trabajo, es mentira, tambien no te ayudan“. fue el testimonio de un migrante de Puebla.
El migrante salió sin INE, sin seguro social, sin empleo, dice que sí lo apoyaron con una tarjeta de dos mil pesos, por eso decidió buscar apoyo en otro espacio, además comenta que no los dejan salir y están icomunicados, porque los teléfonos no sirven, esa fue la principal razon que lo llevó a salirse de ahí.
“Te empiezan a decir, oye ya tienes donde irte, ya te damos tu boleto para que te vayas. Aparte no puedes salir, ocupas algo cómo comunicarte con tu familia, el teléfono que está ahi servía ya las horas ya no sirvio, no tienes llamadas,estas incomunicado”, comentó el migrante de Puebla.
Así han llegado ya varios mexicanos deportados a la Casa del Migrante, que solo llegan al albergue de Flamingos porque ahí son trasladados, tras su deportación, y salen para acudir a alguno de los albergues de la sociedad civil.
“Es una ayuda falsa, da su tarjeta débito con 2 mil pesos ni muestran cómo abrir la cuenta ni nada después vienen aquí buscando ayuda”, fue el comenteario del padre Patrick Murphy, director de la Casa del Migrante.
El problema es que con el recorte de recursos a agencias internacionales como la Agencia de la ONU para los refugiados, la ACNUR, la Organizacion Internacional de las Migraciones, OIM y la UNESCO, que son las que ayudan a los diferentes programas de estos albergues, tampoco tienen mucha esperanza.
“No tiene sentido porque sin este dinero si no tenemos para apoyarlos en México ellos se vana tratar de cruzar”, Patrick Murphy, director de la Casa del Migrante.
Hasta ahora los números de deportaciones diarias son los mismos que se mantienen desde la administración del expresidente Joe Biden.

