
Tijuana, BC – “Hasta encontrarlos”, fue el grito que se oyó de voces de pequeños que clamaban por sus familiares desaparecidos. El viernes, en una multitudinaria marcha en Tijuana, familias de desaparecidos salieron a las calles de Zona Río con una sola demanda: “Justicia y verdad” por sus seres queridos.
La manifestación inició en la Glorieta Cuauhtémoc con dirección a la Glorieta de las Tijeras, donde familias alzaron cartulinas, fotografías de sus seres queridos, consignas y fichas de búsqueda para exigir resultados a las autoridades. Al regresar a la Glorieta Cuauhtémoc, los participantes colocaron una galería con las fotografías de sus familiares para conmemorarlos.
Eddy Carrillo, presidente del Colectivo Todos Somos Erick Carrillo, anunció que su activismo como buscador de personas desaparecidas ha concluido, pero continuará luchando por “justicia y verdad” para todos aquellos localizados sin vida. “Yo quiero que paguen los responsables, mi hijo no está en casa, mi hijo está en un panteón y voy a salir a las calles hasta que se la haga justicia, a donde tenga que ir, en toda la República Mexicana voy a pedir justicia por mi hijo”, expresó.
Carrillo señaló que aunque las autoridades ahora proporcionan más apoyo con equipo, herramientas y agentes comparado con años pasados, las desapariciones continúan aumentando a un promedio de mil a dos mil por año sin contar privación o secundarios, y que aún no están haciendo lo suficiente.
Este 30 de agosto, se conmemora el “Día Internacional por las Víctimas de Desaparición Forzada” y el propósito de esta celebración es hacer conciencia sobre el aumento en el número de casos. Según la Declaración sobre la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas, proclamada por la ONU en 1992, se producen desapariciones forzadas siempre que se arreste, detenga o traslade contra su voluntad a las personas, o que estas resulten privadas de su libertad de alguna otra forma por agentes gubernamentales de cualquier sector o nivel, por grupos organizados o por particulares que actúan en nombre del Gobierno o con su apoyo directo o indirecto, su autorización o su asentimiento, y que luego se niegen a revelar la suerte o el paradero de esas personas o a reconocer que están privadas de la libertad, sustrayéndolas así a la protección de la ley.
*Con información de Luis Bautista/Border Zoom y Naciones Unidas.


