San Diego, CA – El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) busca expandir drásticamente su capacidad de detención, pasando de 50,000 a más de 107,000 camas para enero de 2026, según el Departamento de Seguridad Nacional.
Este ambicioso plan, que incluye la apertura y ampliación de 125 instalaciones en todo el país, ha generado una fuerte preocupación entre los defensores de los derechos de los migrantes.
Junior Puentes, un migrante cubano deportado, compartió su experiencia en el Centro de Detención de Otay Mesa a principios de este año. Describió condiciones de hacinamiento: “Había muchísimas personas. Hasta como los cuatro o cinco días antes de salir trajeron hasta colchonetas; Muchísimos extra, donde ya no había cupo dentro de de las habitaciones”.
Pedro Ríos, del Comité de Amigos, advierte que esta expansión podría empeorar aún más la situación.
“Hay más casos de maltrato, abuso de autoridad a personas que se empiezan a quejar, los encierran en lugares que parecen como jaulas solitarias”, comentó Ríos.
El plan de expansión de ICE se centrará en estados como Texas, California, Georgia y Louisiana. Para finales de este año, se espera que 19 estados tengan espacio para mil o más detenidos. Además, se proyecta la creación de mega-centros y campamentos temporales de carpas, así como más de 5,700 camas para detención familiar, incluyendo un centro en Brownsville, Texas, con capacidad para 3,500 personas.
Ríos critica esta iniciativa como una forma de violencia estatal: “Todo esto representa una violencia de parte del Estado. A la persona que está aquí, sin documentación o que tuvo documentación, pero que el gobierno ya se la quitó y ahora se ve con con el pretexto de detener a personas para lucrar sobre esa detención”, afirmó.
En California, un informe reciente del fiscal general, Rob Bonta, ya ha señalado deficiencias en la atención médica y de salud mental en varios centros de detención. Problemas que, según los activistas, podrían agravarse con esta expansión.
“Hemos visto casos donde a muchas personas, cuando hay una sobrepoblación de personas detenidas en los centros de detención, a veces no se les atienden como debe de ser”, agregó Ríos.
Actualmente, algunos centros de ICE operan al 109% de su capacidad, según documentos del Departamento de Seguridad Nacional, lo que subraya la urgencia de estas preocupaciones.


