San Diego, CA – El costo de la vida sigue presionando a las familias en Estados Unidos, especialmente en lo relacionado con la alimentación y los gastos básicos.
Un nuevo informe de No Kid Hungry revela que 2 de cada 5 madres temen no poder ofrecer alimentos saludables de forma constante a sus hijos.
El estudio también indica que 1 de cada 3 madres con bajos ingresos ha tenido que endeudarse para poder alimentar a sus hijos, mientras que más del 30% ha retrasado pagos de renta o servicios básicos.
Además, el 34% ha tenido que saltarse comidas y el 21% ha pospuesto atención médica para poder cubrir necesidades esenciales del hogar.
El impacto es aún mayor en la comunidad latina, donde 1 de cada 4 niños en hogares hispanos vive con inseguridad alimentaria, según datos del USDA.
A esta presión se suma el costo de la gasolina, que en estados como California se ha mantenido en niveles elevados, en algunos casos cerca o por encima de los 5 dólares por galón, afectando directamente el presupuesto mensual de las familias.
Expertos advierten que el alto costo de los alimentos y el combustible continúa ampliando la brecha económica y la dificultad para cubrir necesidades básicas en el país.

