San Diego, CA – Un exejecutivo fue condenado este martes 8 de abril por cargos de fraude y lavado de dinero en relación con un ambicioso plan de 180 millones de dólares dirigido contra su entonces empleador, la empresa Qualcomm. La decisión fue tomada por un jurado federal en San Diego.
Las autoridades identificaron al acusado como el Dr. Karim Arabi (de 58 años), quien mientras trabajaba como vicepresidente del Departamento de Investigación y Desarrollo de Qualcomm habría cometido fraude al desarrollar una tecnología de microchip para comercializar a través de una compañía llamada Abreezio, la cual fue creada por él mismo para intentar ocultar su participación.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, el implicado vendió su empresa y la supuesta tecnología a Qualcomm por 180 millones de dólares.
“Como parte de su empleo en Qualcomm, el Dr. Arabi había acordado que prácticamente toda la tecnología que inventó mientras trabajaba en Qualcomm pertenecía a Qualcomm. Para perpetrar el fraude, el Dr. Arabi ocultó cuidadosamente su rol como director ejecutivo en la sombra de la nueva empresa, eligió su nombre corporativo (Abreezio) e intervino en la elección del mobiliario de oficina”, informó el Departamento de Justicia por medio de un comunicado.
La información revelada este martes también establece que el implicado habría creado cuentas de correo electrónico falsas para hacerse pasar por su hermana, Sheida Alan, quien era la supuesta inventora de la nueva tecnología. No obstante, la mujer permaneció en el anonimato.
“En el verano de 2015, cuando Abreezio estaba presentando una nueva ronda de solicitudes de patente, Sheida cambió legalmente su apellido de ‘Arabi’ a ‘Alan’ para ocultar aún más su relación con el Dr. Arabi”, informaron las autoridades.

Las pruebas presentadas revelaron que tras un pago por casi 92 millones de dólares de Qualcomm a Sheida Alan, el Dr. Arabi habría invertido el dinero en bienes raíces en Canadá y Noruega mientras seguía ocultado su participación en la negociación.
“El acusado se aprovechó de la confianza depositada en él, llenándose los bolsillos con millones al orquestar un plan para engañar y luego desangrar a su propio empleador”, declaró el fiscal federal interino, Andrew Haden.
“Sus acciones no solo traicionaron a la empresa, sino que fueron un ataque directo a los principios de equidad e integridad que sustentan la honestidad empresarial. El veredicto del jurado de hoy envía un mensaje claro: En el Distrito Sur de California, el fraude tiene consecuencias”, agregó Haden.
Cabe mencionar que otros dos acusados se han declarado culpables del plan antes del juicio del Dr. Arabi. Estos implicados fueron identificados como Ali Akbar (exempleado de Qualcomm) y Sanjiv Taneja (director ejecutivo nominal de Abreezi).
Según el Departamento de Justicia, Qualcomm pagó 150 millones de dólares a los cómplices y a otras personas antes de descubrir el fraude.
El caso está a cargo de los fiscales federales adjuntos, Nicholas W. Pilchak, Janaki G. Chopra y Eric R. Olah.

