
San Diego, CA – En el Día Internacional del Ensayo Clínico, el Centro de Cáncer Moores de UC San Diego reconoció a pacientes que participan en estudios experimentales, clave para avanzar en el tratamiento del cáncer.
Cada año, cerca de 1.6 millones de personas son diagnosticadas con cáncer en Estados Unidos, según los CDC. Muchos dependen de ensayos clínicos que permiten probar nuevas terapias para evaluar su seguridad y eficacia.
“Tenemos ensayos clínicos que pueden ofrecer una oportunidad de manejar el cáncer, controlarlo y ayudar a los pacientes a vivir más tiempo sin efectos del cáncer”, explicó el oncólogo Ramez Eskander.
Sin embargo, estos avances podrían verse amenazados. La Administración Trump ha propuesto recortes a los Institutos Nacionales de Salud (NIH, por sus siglas en inglés), lo que impactaría directamente este tipo de investigaciones.
“Para hacer ensayos clínicos necesitamos recursos: Doctores, enfermeras, coordinadores. Sin ellos, no podemos realizarlos adecuadamente”, agregó Eskander.
En respuesta, la presidenta interina de la Junta de Supervisores del Condado de San Diego presentó una resolución para pedir al Gobierno Federal que reconsidere los recortes al NIH, la principal fuente de investigación médica en el país.

