Tijuana, BC – La violencia volvió a golpear a la frontera. Autoridades de Baja California localizaron en Tijuana dos cuerpos que podrían corresponder a los agentes de la Guardia Nacional reportados como desaparecidos desde el 30 de agosto. El hallazgo se registró en un cañón del Nido de las Águilas, un punto conocido por ser ruta de migrantes debido a la interrupción del muro fronterizo.
Los cuerpos presentaban un avanzado estado de descomposición, huellas de violencia y un cable enredado al cuello, según informaron las autoridades.
La fiscal general de Baja California, María Elena Andrade, explicó que aunque las pruebas periciales aún no concluyen, los indicios son contundentes.
“No tenemos aún las pruebas de sangre, las pruebas científicas, pero traía la vestimenta, la misma vestimenta, una camiseta con una franja blanca, los cinturones que traían decía Guardia Nacional”, dijo Andrade.
Las víctimas serían José Luis Villaseca Rodríguez, de 40 años, y Omar Eliseo Alonso Padilla, de 35, quienes estaban destacados en Tijuana y fueron vistos por última vez en un bar de la colonia Nueva Tijuana, cerca de una base de la Guardia Nacional.
De acuerdo con la investigación, ambos agentes se encontraban en su día de descanso.
“Estaban en su día de descanso, estaban en un bar, ahí fue la última vez que se les vio a estas personas, por dicho de otro elemento de la Guardia Nacional que estaba ahí, salió antes del mismo bar, ya después no supieron nada de él”, señaló Fidel Corvera, fiscal especializado en Desapariciones.
Cámaras públicas y privadas revelaron que los agentes habrían discutido con un sujeto identificado como Felipe, apodado “El Pantera”, considerado un generador de violencia en la zona.
La fiscal María Elena Andrade confirmó que “El Pantera” fue detenido el 13 de septiembre en Playas de Rosarito.
“Esta persona se encuentra tras las rejas, está relacionado con el control de narcomenudeo y delito de trasiego de drogas en la zona de Otay y otros puntos aquí de Tijuana”, acotó Andrade.
El hallazgo de los cuerpos ocurrió dos días después de su captura, fortaleciendo la hipótesis de su participación en el crimen.
Desaparecidos en aumento
El caso de estos dos agentes se suma a una crisis más amplia. Hasta mayo, Tijuana reportaba 1,424 personas desaparecidas, una cifra que refleja la magnitud del problema en la región fronteriza. Este doble homicidio resalta la vulnerabilidad incluso de las fuerzas de seguridad en una ciudad marcada por el narcotráfico y la violencia.
Investigación en curso
Por ahora, solo hay un detenido, pero las autoridades no descartan la participación de más cómplices. La investigación continúa para esclarecer todos los detalles y confirmar científicamente la identidad de los cuerpos.
El hallazgo de los agentes desaparecidos no solo representa una tragedia para sus familias, sino que también evidencia los desafíos de seguridad que enfrenta Tijuana, donde la desaparición de personas sigue siendo una de las principales preocupaciones sociales y de justicia.


