San Diego, CA – El Distrito Escolar Unificado de San Diego aprobó el martes una nueva política que restringirá el uso de teléfonos celulares en las escuelas, en cumplimiento con una ley estatal que exige a todos los distritos implementar este tipo de regulaciones antes de julio de 2026.
La medida busca reducir distracciones en el aula, mejorar el rendimiento académico y priorizar la salud mental de los estudiantes.
“Como estudiante, sé que el celular es un arma de doble filo. Es útil para conectarse con otros y una gran herramienta de aprendizaje, pero muchas veces los estudiantes los usan solo para juegos o redes sociales, y eso interfiere con el aprendizaje”, dijo Joseph Cruz, exalumno del distrito.
Según una encuesta del Pew Research Center, el 72% de los maestros de preparatoria y el 33% de secundaria coinciden en que los celulares representan una gran distracción dentro del salón de clases.
“Hemos aprendido en los últimos años que el uso de teléfonos puede también tener un daño en los estudiantes, en el desarrollo de ellos mismos y también impactar el aprendizaje que pasa en las clases”, explicó Enrique Roacho, portavoz del Distrito Escolar Unificado de San Diego.
La nueva normativa prohíbe el uso del celular durante las clases en la mayoría de los grados. Los alumnos podrán utilizarlo únicamente antes o después del horario escolar. Una excepción se hará con los estudiantes de preparatoria, quienes podrán usar sus dispositivos durante el almuerzo y entre clases.
“Ellos están aprendiendo la necesidad de tener más responsabilidad, están aplicando (solicitando) para trabajos, hablando con colegios, solicitando becas… Para ellos, el acceso al teléfono es clave para poder comunicarse y cumplir con responsabilidades familiares”, añadió Roacho.
Además, la política contempla excepciones en casos de emergencia, razones de salud o si el maestro autoriza su uso con fines educativos. Las sanciones por incumplimiento incluirán advertencias verbales, derivación al consejero, notificación a los padres, retención del dispositivo y restricciones para asistir a eventos escolares en caso de reincidencia.
“Queremos que el bienestar de los estudiantes sea el primer enfoque en la disciplina”, enfatizó Roacho.
La nueva política entrará en vigor el próximo 11 de agosto, coincidiendo con el primer día del ciclo escolar 2025–2026.


