San Diego, CA — Una familia en San Diego vive el dolor más profundo que alguien puede experimentar: Regina Abarca perdió a su esposo y a su hijo el mismo día, víctimas de un trágico accidente automovilístico en la Ruta Estatal 67, en Poway. Este fin de semana, entre lágrimas y con el corazón roto, les dieron el “último adiós”.
El accidente ocurrió el pasado 18 de julio, cuando un conductor que iba en sentido contrario y a alta velocidad, se impactó de frente contra el vehículo donde viajaban, Emmanuel Rivera Abarca, de 32 años, y Marcial Rivera Solorio, de 59. En cuestión de segundos, la tragedia cobró la vida de ambos, así como la de otras tres personas.
“Nadamás que se iba a trabajar. Le dije a Dios que te acompañe… Y ya se fue a su trabajo”, compartió entre sollozos la señora Regina, madre y esposa de las víctimas, mientras se aferraba al ataúd de su hijo durante el funeral.
El dolor de esta familia se multiplica. Glendy, la pareja de Emmanuel, está embarazada y enfrenta la angustia de criar a su hijo sin el padre que tanto esperaban juntos.
“Siempre íbamos a comer, a lavar ropa, a todo me invitaba… Y nos invitaba a salir”, recuerda con tristeza José Rivera, familiar de las víctimas, quien aún no puede asimilar la pérdida.
Pero además del duelo, la familia vive con incertidumbre. Creen que este no fue un simple accidente. Un video captado por otro conductor muestra claramente cómo una camioneta circulaba en sentido contrario, segundos antes del impacto.
“No nos han dicho nada. Ni autoridades ni nadie más. Nada”, asegura Regina, quien exige respuestas y justicia.
En respuesta a Noticias Univision San Diego, la Oficina del Alguacil del Condado de San Diego confirmó que la investigación sigue en curso y que los agentes están analizando las causas por las cuales el conductor manejaba en sentido contrario, además de revisar las imágenes captadas por un vehículo testigo.
Familiares, amigos y seres queridos se reunieron para despedir a Emmanuel y Marcial entre abrazos, lágrimas y recuerdos imborrables. La ceremonia fue un homenaje lleno de amor, pero también un llamado a las autoridades: Quieren respuestas.
“Que lo amo, que lo extraño”, expresó uno de los familiares durante la despedida.
La familia espera que, con el avance de la investigación, puedan entender qué fue lo que realmente ocurrió ese día y encontrar al menos un poco de paz dentro del inmenso dolor que hoy los envuelve.


