San Diego, CA – 14 años de la implementación del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), beneficiarios y expertos advierten que los retrasos en las renovaciones de permisos de trabajo han generado preocupación sobre el futuro de cientos de miles de “dreamers” en Estados Unidos.
El programa, creado para otorgar protección temporal y autorización de empleo a personas traídas al país cuando eran niños, ha permitido que muchos beneficiarios construyan vidas estables como adultos, profesionales y padres de familia. Sin embargo, la incertidumbre persiste ante demoras en los procesos de renovación.
Javier Diego Jacinto, beneficiario de DACA, describió el impacto del programa en su vida.
“Para mí, DACA ha sido un cambio de vida total”, dijo Javier Diego Jacinto.
Jacinto llegó a Estados Unidos desde México con sus padres cuando tenía 6 años. Recordó que crecer sin estatus migratorio le dificultaba comprender por qué no podía realizar las mismas actividades que otros niños.
“No tenía el entendimiento completo de que no tener documentos iba a ser una barrera para seguir estudiando, una barrera para seguir persiguiendo mis sueños”, dijo Jacinto.
El beneficiario explicó que conoció el programa mientras cursaba la preparatoria en 2012, tras el anuncio de su implementación durante la administración del presidente Barack Obama. Desde entonces, ha sido parte de los más de 500,000 inmigrantes indocumentados que han recibido esta protección temporal.
“Me ha dado la oportunidad de soñar en grande. Ese sueño se ha hecho realidad en mis estudios; me gradué con una maestría y ahora estoy en un programa de doctorado. También me ha permitido trabajar en espacios donde puedo servir a mi comunidad como educador y maestro”, dijo Jacinto.
Hoy, a 14 años del inicio del programa, Jacinto es esposo y padre de dos niñas. Aun así, afirma que la situación actual genera preocupación.
“Se acaba el sueño y regresamos a cero en el distrés emocional. Hay barreras que siguen existiendo. Aunque hay oportunidades, cuando el sistema se quiebra, como estamos viendo con los retrasos de DACA, la vida de uno cambia completamente”, dijo Jacinto.
El abogado de inmigración Alex Galvez señaló que los beneficiarios deben planificar con anticipación sus renovaciones.
“Estamos recomendando que renueven sus permisos de trabajo no más de seis meses antes de su expiración”, dijo Alex Galvez.
Galvez también sugirió que los retrasos podrían responder a decisiones administrativas en curso, aunque reconoció que no hay una explicación oficial clara.
“Yo especulo que el presidente quizás está demorando los permisos de trabajo porque, si en verdad quisiera terminarlo, lo podría hacer. No lo ha hecho. Quizás tengamos una sorpresa de un alivio más permanente de parte de esta administración. Es curioso por qué se están retrasando los permisos cuando se podría actuar de forma directa para terminar el programa”, dijo Galvez.
Organizaciones proinmigrantes advierten que, sin una solución permanente, la incertidumbre continuará afectando a beneficiarios y sus familias en todo el país, y piden acción legislativa o administrativa pronta.

