
San Diego, CA – Aunque California fue declarada recientemente como la cuarta economía más fuerte del mundo, la realidad de millones de residentes dista mucho de ese logro. Un nuevo informe de United Ways of California revela que uno de cada tres hogares en el estado —equivalente a 3.8 millones— no cuenta con ingresos suficientes para cubrir necesidades básicas como vivienda, comida, transporte, cuidado infantil y salud.
Jesús Gutiérrez, residente de San Diego, es uno de tantos californianos que siente que el dinero no rinde.
“La industria de la renta subiendo, subiendo… En términos generales, se podría decir que está muy difícil la situación”, comentó Gutiérrez.
Mientras el Producto Interno Bruto (PIB) de California supera al de países enteros, sus ciudadanos batallan para llegar a fin de mes.
“Estamos en el cuarto puesto de crecimiento económico a nivel global. Si California fuera una nación, su economía sería excelente. El problema es cómo está el bolsillo de las familias”, explica el economista Carlos Guamán.
Según el estudio, el 57% de los hogares destina al menos el 30% de sus ingresos a la renta o hipoteca. En lugares como San Diego, una familia de cuatro necesita al menos $117,000 dólares anuales solo para cubrir los gastos cotidianos. De hecho, el estudio concluye que, para sostenerse, muchas familias necesitan el equivalente a tres empleos de tiempo completo con salario mínimo.
“En un hogar típico de California se necesitan por lo menos tres trabajadores ganando el salario mínimo para cubrir todos los gastos. Y desafortunadamente, no todos los hogares tienen tres personas trabajando”, señaló Paola Hernández, de United Way.
Los datos también revelan disparidades importantes:
- El 51% de los hogares liderados por latinos y el 43% de los encabezados por personas negras viven por debajo de la Medida del Costo de Vida Real.
- El 62% de las madres solteras que trabajan a tiempo completo no ganan lo suficiente para cubrir lo básico.
Este informe llega justo antes de la esperada revisión del presupuesto de mayo del gobernador, momento clave donde se discutirán posibles recortes a programas esenciales como Medi-Cal y CalFresh. Organizaciones defensoras piden que el estado amplíe créditos fiscales, aumente el apoyo a inquilinos y mejore el acceso a programas de asistencia para las familias más vulnerables.

