El caso de “Mishi”, un gatito presuntamente víctima de tortura, ha desatado una ola de indignación en Tijuana y reavivado el debate sobre el maltrato animal en Baja California. Lo que comenzó como una denuncia en redes sociales terminó por movilizar a decenas de ciudadanos y colectivos animalistas que salieron a las calles para exigir justicia y castigo a los responsables.
Protestas por maltrato animal en Tijuana
Con pancartas, fotografías y consignas, activistas y ciudadanos se congregaron para alzar la voz por Mishi, cuyo caso ha impactado profundamente a la comunidad. La protesta inició en la glorieta Cuauhtémoc y avanzó hasta las instalaciones de la Fiscalía, en demanda de acciones concretas por parte de las autoridades.
El caso ha generado especial indignación debido a la crueldad denunciada y a que, según los manifestantes, el presunto responsable habría difundido en redes sociales los actos cometidos contra el animal.
Testimonios que reflejan indignación
Durante la manifestación, rescatistas y activistas compartieron su dolor y enojo ante lo ocurrido.
- “No puedo olvidar el video, de verdad, si lo miras te quedas traumatizado, es muy feo, le cosieron todas sus partes, sus ojitos, su boquita, coserlo vivo, meterle alfileres vivo, meterlo en un frasco no tiene perdón de Dios eso”, expresó Johana Denisse, del colectivo Kittys al Rescate.
- Por su parte, Patricia Sandoval, rescatista de Patitas Firmes, denunció la falta de consecuencias para los agresores: “Ellos pueden seguir maltratando, no hay cárcel, se ríen de las noticias, siguen caminando, siguen libres, no hay justicia.”
Un problema persistente en Baja California
De acuerdo con colectivos animalistas, el maltrato animal no es un hecho aislado, sino una problemática constante que en muchas ocasiones permanece invisibilizada. Aunque este delito está contemplado en el Código Penal de Baja California, los activistas consideran que su aplicación sigue siendo insuficiente.
La percepción de impunidad es uno de los principales reclamos, especialmente luego de que el presunto agresor fuera liberado tras ser detenido por otro delito, lo que incrementó la frustración entre los manifestantes.
Exigen justicia y mayor rigor legal
Entre los asistentes también se encontraba Mari, una rescatista que acudió con sus hijos, incluyendo un bebé de apenas dos meses, para exigir justicia.
- “Voy a creer a un pobre gatito que le estaba haciendo el gatito, para que lo tomo, para torturarlo, porque no está bien de su maldita cabeza, y no es justo que no hagan justicia, se tiene que hacer justicia”, declaró.
- Además, destacó el vínculo que muchas familias tienen con los animales: “Ellas los aman por igual, tengo 6 más aparte de estos y todos aman a los peluditos”.
Investigación en curso
Ante la presión social, la Fiscalía informó que el caso de Mishi continúa bajo investigación y que no ha sido concluido. Sin embargo, esto no ha frenado las exigencias de los colectivos, quienes demandan resultados claros y sanciones ejemplares.
El caso de Mishi se ha convertido en un símbolo de la lucha contra el maltrato animal en la región, así como en un llamado urgente a fortalecer la empatía, la justicia y la aplicación de la ley.
Mientras tanto, los manifestantes advierten que continuarán alzando la voz hasta que este caso no quede impune.
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