San Diego, CA — Aidin Esparza ha cruzado la meta en maratones nacionales e internacionales, pero para ella, lo más importante no es la competencia… Es el camino. Cada entrenamiento, cada kilómetro, es parte de un estilo de vida que abraza con disciplina y pasión. Y aunque correr puede parecer un deporte solitario, Aidin lo vive en comunidad, como integrante del “Santa Mujeres Running Club“.
Este grupo de atletismo nació en octubre de 2020, en plena pandemia, cuando dos latinas, Priscilla Rojas y Virginia Camacho, decidieron crear un espacio seguro e inclusivo para que más mujeres —especialmente mujeres de diversos orígenes étnicos— pudieran correr, moverse y cuidarse, física y emocionalmente.
Desde entonces, “Santa Mujeres Running Club” se ha convertido en un pilar para muchas corredoras de San Diego. Cada jueves se reúnen en Balboa Park, y en estos cinco años han sumado más de 650 participantes, con un promedio de 50 a 80 mujeres corriendo juntas semana tras semana.
Aidin encontró en el grupo mucho más que compañeras de ruta. Encontró una red de apoyo, motivación y fuerza.
“No es solo un club de atletismo, es una comunidad que te impulsa a ser constante, a mantener el compromiso contigo misma y a celebrar cada pequeño logro”, afirma Aidin.
El grupo también cuenta con integrantes como Carla y Laura, quienes comparten cómo el atletismo ha impactado positivamente su salud y bienestar, y cómo correr juntas se ha convertido en una forma de cuidarse y acompañarse.
Para estas mujeres, el deporte no es solo un pasatiempo: Es una herramienta de empoderamiento y conexión. En “Santa Mujeres Running Club”, el atletismo no termina al cruzar la meta… Se vive todos los días.


