
Imperial Beach, CA – La contaminación en el agua de Imperial Beach continúa siendo un problema para sus residentes. El jueves recibieron asesoría legal sobre una demanda a la que se pueden unir.
“Es muy preocupante lo que estamos viviendo, y queremos una solución a este problema”, dijo Victoria Zavala.
Victoria lleva más de dos décadas viviendo en Imperial Beach, ciudad donde crió a sus hijos. Ella explica que el problema de contagio y las aguas residuales en la frontera entre México y Estados Unidos ha empeorado.
“Es un olor fétido, un olor horrible. Hay algunos días que son más fuertes que otros. Pero es un olor que no podemos abrir las ventanas”, comentó Zavala.
Carla Torres también comparte el mismo sentir sobre dicho aroma.
“Olores tan fuertes que tenemos que pasar como ciudadanos. Me parece algo tan injusto que pagando tantos impuestos y tanto de renta tengamos que vivir esta situación”, opinó Torres.
La mujer también es residente de Imperial Beach y asegura que no solo su familia ha sido afectada, sino también su negocio.
“Son mis niños de la guardería que han presentado vómitos, alergias en la piel por la situación tan difícil”, aseveró Torres.
El Distrito de Control de la Contaminación del Aire del Condado de San Diego inició un programa de purificadores de aire gratuitos para ayudar a familias impactadas por los malos olores.
“No son suficientes”, consideró Torres. “El olor es bastante fuerte”.
Sin embargo, unos dicen que no lograron recibirlos. El impacto de la contaminación también ha provocado molestia en más residentes.
“Bastante de dolores de cabeza, náuseas. A cierta hora tenemos que cerrar las ventanas de nuestra casa, cerramos las ventanas, el olor se mete por debajo, ponemos en las puertas, en las ventanas para sellar. Es muy difícil”, dijo Rubí, otra de las afectadas.
A través de una demanda, Frantz Law Group, alega que la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas de South Bay ha permitido que las aguas residuales no tratadas y diversos contaminantes se descontrolen. Algo que, según dicen, se convirtió en una molestia pública y habría perjudicado la salud de los residentes.
“Esto lleva pasando por años y años. Hemos intentado pararlo. Ha habido litigios antes. Pero aquí estamos de nuevo”, declaró la abogada Kristin Westphal.
Kristin Westphal, quien también es residente de Imperial Beach, agregó que esta situación no sólo ha afectado la salud de las familias. Si no también, pérdidas en el valor de propiedad. Resaltando que acciones legales deben ser tomadas.
“Tenemos que presionar para que se produzcan cambios permanentes. Además de compensar a las víctimas afectadas por la crisis de las aguas residuales”, concluyó Westphal.
Por medio de un correo electrónico enviado a la sala de redacción de Noticias Univisión San Diego, una portavoz de la compañía Veolia North America, aseveró que durante el evento pudo haberse compartido información imprecisa, sin enmbargo, reconoció la importancia de que se lleven a cabo este tipo de conversaciones comunitarias a nivel local.
“La crisis ambiental de San Diego se debe a flujos descontrolados y sin precedentes de aguas residuales y escombros provenientes de Tijuana, y a una grave falta de fondos y recursos gubernamentales en ambos lados de la frontera para reparar equipos y aumentar la capacidad. Ninguna retórica deshonesta de abogados oportunistas puede cambiar estos hechos, y nos defenderemos de sus acusaciones infundadas. Veolia ha realizado un excelente trabajo ayudando a operar la Planta Internacional de Tratamiento de Aguas Residuales de South Bay a pesar de estos desafíos, y esperamos trabajar con nuestros socios gubernamentales para ayudar a lograr una solución a largo plazo”, escribió la portavoz de Veolia North America, Mayra Jiménez, quien está asginada a la región oeste.

