San Diego, CA – A sus 27 años, Issen Reyes, un joven cuadripléjico debido a su parálisis cerebral, alberga un sueño que, para él, aún se siente lejano, convertirse en periodista.
“Me gustaría poder contar las historias de la gente”, expresa Issen, cuya determinación desafía las limitaciones físicas y las barreras sociales que enfrenta.
A pesar de depender de otra persona para sus necesidades diarias, Issen insiste en que esto no define su potencial. Relata la frustración de buscar empleo: “No he tenido una entrevista. El Departamento de Rehabilitación es una organización la cual en su momento me dijo que podía tener un trabajo, pero pues debido a que yo necesitaba una persona, me dijeron menos, es decir, nunca les acomodó el lugar, nunca me llamaron”.
Su experiencia no es aislada. Según el Departamento de Trabajo, la tasa de desempleo para adultos con discapacidad es del 8.8 por ciento, más del doble que la de aquellos sin discapacidad. La organización “Ability” señala que las mayores barreras incluyen la falta de transporte adecuado, la inaccesibilidad de muchos lugares, la ausencia de ajustes necesarios y la persistencia de prejuicios que cierran puertas.
“Especialmente en el trabajo, queremos tener un país inclusivo. Tienen que empezar a darnos oportunidades”, recalca Issen, haciendo un llamado a la sociedad.
La educación también juega un papel crucial. En Estados Unidos, solo el 16 por ciento de los adultos con discapacidad posee un título universitario, en comparación con el 37 porciento de quienes no padecen una discapacidad. Esta brecha se refleja directamente en los salarios, con ingresos anuales que son, en promedio, un 37 por ciento más bajos para las personas con discapacidad.
Issen enfatiza que las personas con discapacidad no buscan lástima, sino oportunidades reales: “Tampoco quiero que nos den las oportunidades por lástima. Yo sé que tenemos que trabajar para eso, pero hay personas allá afuera que ya terminaron una carrera, pero no se les da la oportunidad solamente por tener una discapacidad”, afirma.
A pesar de los desafíos, Issen es inquebrantable en su convicción de que las personas con discapacidad tienen mucho que ofrecer.
“Si tú logras ver más allá de mi silla, de mi discapacidad visual, de la parálisis que enfrento, hay más cosas”, argumenta Issen.
Ahora, la meta de Issen es terminar sus estudios y crear un espacio para compartir las voces de la comunidad. Un sueño que, a pesar de todas las barreras, espera lograr con perseverancia y talento.


