San Diego, CA – Este jueves, Lyle Menéndez, uno de los hermanos Menéndez, enfrenta una nueva oportunidad: Obtener la libertad condicional después de más de 30 años de encarcelamiento. A pesar de que a su hermano menor, Erik Menéndez, le fue negado un día antes, el 21 de agosto.
Los hermanos Menéndez fueron declarados culpables de asesinar a sangre fría a sus padres, Kitty y José Menéndez, en 1989. En 1996, ambos fueron sentenciados a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Erik Menéndez acumuló ocho infracciones disciplinarias durante su tiempo en la cárcel. Entre ellas, destacan su participación en un esquema de fraude fiscal ligado a una pandilla carcelaria, consumo de sustancias ilícitas, actos de violencia y la posesión de un teléfono móvil.
Lyle, por su parte, ha registrado solo cinco violaciones, siendo la más reciente también por posesión de teléfonos celulares en 2024. Sus abogados destacan que, en más de tres décadas en prisión, no ha estado involucrado en ninguna pelea.
Además de su conducta, Lyle ha creado un boletín de asesoramiento para otros reclusos, un grupo de tutoría para jóvenes sin opción de libertad condicional y un proyecto de embellecimiento de la prisión. Aunque Erik también ha mostrado avances similares, no fue lo suficiente para dejarlo salir en libertad condicional.
El Estado evaluará la petición de Lyle bajo cinco puntos clave: Antecedentes penales, trabajo de rehabilitación, registros disciplinarios, desarrollo personal y evaluación de riesgos. Si su solicitud es aprobada, el caso pasará a revisión por el abogado de la junta de libertad condicional antes de ser remitido al gobernador Gavin Newsom. Este proceso podría tomar varios meses.
Lyle Menéndez compareció hoy a su audiencia por medio de videollamada desde las 8:30 a.m. y esta nota sigue en desarrollo por las próximas horas.


