San Diego, CA – Este próximo 15 de junio se cumplen 13 años desde el anuncio del Programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), el cual fue implementado en 2012 por el expresidente Barack Obama como una medida temporal para proteger de la deportación a jóvenes indocumentados que llegaron a Estados Unidos siendo niños.
Actualmente, más de 150 mil beneficiarios viven en California, y aunque pueden seguir renovando su permiso de trabajo cada dos años, el programa no acepta nuevas solicitudes. Esto ha dejado a más de un millón de jóvenes fuera de esta protección.
Muchos de estos llamados “soñadores” han construido sus vidas en el país: Han formado familias, terminado sus estudios e iniciado carreras profesionales. Sin embargo, no tienen un camino hacia la residencia permanente ni la ciudadanía, lo que genera un estado constante de incertidumbre.
Un abogado de inmigración consultado señaló que, aunque el programa sigue activo para quienes ya están inscritos, la Administración actual podría decidir su futuro en cualquier momento. Además, recordó que quienes cuentan con el amparo y el permiso de trabajo están protegidos legalmente y no deberían tener miedo de ser arrestados o deportados, siempre que mantengan sus documentos al día.

En medio del debate migratorio y las propuestas políticas recientes, el futuro de DACA sigue siendo incierto. Mientras tanto, la comunidad migrante continúa organizándose y luchando por una reforma migratoria que brinde soluciones permanentes.
Las autoridades recomiendan a los beneficiarios de DACA mantener su estatus vigente y no dejar pasar más de un año sin renovar, ya que eso podría significar la pérdida definitiva de la protección.

