Dolores Huerta, histórica líder sindical y defensora de los derechos de los trabajadores agrícolas, falleció este miércoles a los 96 años, dejando un legado de décadas de activismo y una consigna que continúa inspirando generaciones: “¡Sí se puede!”.
Cofundadora de la Unión de Campesinos (UFW), Huerta ayudó a impulsar mejores condiciones laborales para miles de trabajadores agrícolas. Su activismo fue fundamental en el boicot de la uva, una campaña que alcanzó repercusión internacional y presionó para mejorar los derechos de los campesinos.
Nacida en Nuevo México en 1930, comenzó su carrera como maestra en California, donde conoció las dificultades de las familias agrícolas. En 2002, fundó la Fundación Dolores Huerta para continuar promoviendo la justicia social y el liderazgo comunitario.
Su trayectoria también estuvo marcada por experiencias dolorosas. Meses antes de su fallecimiento, habló públicamente sobre el abuso sexual que sufrió por parte de César Chávez.
A pesar de las adversidades, Huerta mantuvo su convicción en el poder de las personas para generar cambios. Su legado continúa inspirando la lucha por la igualdad, la dignidad y los derechos laborales.
Su familia pidió privacidad durante el duelo e informó que anunciará más adelante los planes para honrar su vida.
Reportera: Paulina Mejia-Arroyo, @itspaulinama

