
San Diego, CA – Más de 300,000 venezolanos en Estados Unidos enfrentan incertidumbre ante la posible finalización del Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés). Este beneficio, otorgado en 2021 y reafirmado en 2023, podría ser revocado por el actual Gobierno Federal, generando preocupación en una comunidad que contribuye a la economía del país.
Según Milly Hernández, de Casa de Venezuela, la decisión de revocar el TPS se basa en una supuesta mejora de la situación en Venezuela, lo cual ella niega rotundamente. La medida ha provocado gran inseguridad jurídica entre los beneficiarios del programa, quienes temen tener que abandonar el país de un día para otro, lo que además generaría un impacto económico negativo.
El Departamento de Seguridad Nacional informa que más de 200,000 venezolanos se han registrado para el TPS desde 2021. Sin embargo, una reciente decisión de la Corte Suprema permite al Gobierno Federal continuar con el proceso de cancelación, a pesar de que el caso aún se encuentra en los tribunales.
La abogada de migración, Andrea Piontkovski, explica que esta decisión no implica una deportación inmediata, pero sí una gran inseguridad legal para los afectados. Ante esta situación, los abogados recomiendan a los venezolanos beneficiarios del TPS buscar asesoría legal cuanto antes para explorar otras opciones migratorias, como el asilo político.
A pesar de la incertidumbre, la comunidad venezolana mantiene la esperanza y asegura que seguirá luchando para demostrar que un retorno seguro a su país aún no es posible.

