
San Diego, CA – Compareció ante un tribunal federal un hombre que enfrenta cargos por contrabandear 14 tucanes vivos en su vehículo a través del Puerto de Entrada de Otay Mesa.
El Departamento de Justicia identificó al implicado como Carlos Abundez, de 35 años y residente de San Ysidro, California, quien fue detenido después de que un perro de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés) alertara a los agentes.
Tras inspeccionar el vehículo, un Volkswagen Passat, un oficial encontró un ave atada, envuelta en tela y sujeta con cinta adhesiva en la parte inferior del tablero. Posteriormente, el animal comenzó a moverse y aletear.
Cuando los agentes abrieron el panel lateral del tablero, descubrieron al resto de las aves, las cuales estaban sedadas.
“Traficar aves en peligro de extinción sedándolas, atándoles el pico y ocultándolas en compartimentos de automóviles no solo es cruel, sino también criminal”, declaró el fiscal federal Adam Gordon, por medio de un comunicado emitido este miércoles.
Según el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, las aves fueron identificadas como tucanes picofino de la especie Ramphastos sulfuratus, todas son ejemplares jóvenes y algunas sufrieron lesiones, como fractura de pata o cola.
Actualmente, las aves se encuentran en condición estable y siendo atendidas en un Centro de Importación de Animales del Departamento de Agricultura.
El Departamento de Justicia aseveró que estas aves protegidas se venden ilegalmente como mascotas y pueden costar hasta $5,000 cada una.
“Esta preocupante tendencia de tráfico de fauna exótica a través de los puertos del sur de California representa una grave amenaza para la salud pública y la agricultura. Estas aves evaden la cuarentena y los controles obligatorios, y podrían ser portadoras de enfermedades devastadoras como la gripe aviar. Seguiremos investigando y procesando a quienes tratan a criaturas vivientes como contrabando y ponen en riesgo nuestras comunidades y ecosistemas”, agregó el fiscal Gordon.
Ahora, Carlos Abundez podría enfrentar una pena máxima de 20 años en prisión y $250,000 de multa por cada uno de los dos cargos que se le atribuyen.


